El mercado de telefonía se reduce, y no es un fenómeno nuevo. 2017 ya no fue el mejor de los años en lo que ventas de smartphone se refiere, que se dejaba cerca de un 6% respecto al año anterior. Parece que la tendencia se consolida –y se acelera– de cara a un 2018 donde el mercado chino avisa y retrocede fuertemente respecto al año anterior.

Así lo cuenta Reuters, que recoge una horquilla de entre el 12 y el 15,5% de caída del mercado de smartphones durante 2018 y en China. Las cifras corresponden a datos de la consultora Canalys, en el caso más favorable, y a proyecciones del propio Ministerio de Industria de la nación, en el menos optimsta. Según este último, las ventas de teléfonos inteligentes se situarían en unos 390 millones de unidades, acentuándose a final de año y llegando a una caída de hasta el 17% para el pasado mes de diciembre.

Los datos de Canalys, si bien algo menos negativos, sacan una foto parecida: la venta de smartphones en China cae por debajo de los 400 millones por primera vez desde 2014. La magnitud del mercado chino hace que estas caídas puedan suponer hasta un 1% del mercado global de smartphones. Según la firma de análisis de mercado, esto podría repetirse de cara a 2019 con una caída del 3%, el que sería el tercer año consecutivo que se resiente la venta de smartphones en China.

Samsung y LG siguen a Apple: recortan previsiones

http://hipertextual.com/

Esto no está lastrando únicamente a Apple en el mercado internacional –lo que llevó a Tim Cook a dar explicaciones a sus empleados– sino que otros gigantes de la telefonía también están sintiendo el efecto.

Entre ellos, LG y Samsung, que se han visto obligados a reducir también fuertemente sus previsiones de ventas de cara a los próximos resultados. Los surcoreanos no pasan por su mejor momento en la venta de teléfonos móviles. En el caso de Samsung, que mantiene una cuota de mercado del 0.8% en China, por lo que se está viendo obligada incluso a probar externalizando la producción de algunos modelos a otros ensambladores e incluso cerrar fábricas propias para recortar costes y recuperar la competitividad allí.

Ahora Samsung reporta una caída de hasta el 18% en los beneficios sobre las predicciones, o cerca de un 29% si se compara con los resultados del mismo trimestre de 2017. Le estaría afectando por múltiples frentes, desde un negocio de semiconductores en el que la demanda de memoria “se ha caído por un precipicio” el el último trimestre, según afirma a CNBC el analista Mark Newmann. “La demanda de centros de datos ha caído, y también la de smartphones es bastante débil”.

Según afirma Newmann, tanto Amazon como Microsoft y Google –entre otros– han dejado de necesitar memoria y se ha paralizado su demanda de forma repentina. Por si fuera poco, Samsung no es únicamente competidor de Apple, sino que también es proveedor suyo. Una caída en las ventas del iPhone XS y XS Max implica que venderá menos paneles OLED a ésta. Mientras tanto, Samsung espera que tanto el 5G como los teléfonos plegables o la próxima generación Galaxy S10 le saquen las castañas del fuego.

LG recorre una senda similar, aunque con cifras todavía más dolorosas. Para ellos, el beneficio operativo se vería recortado hasta en un 80% en el cuarto trimestre de 2018 y frente al mismo periodo del año anterior, según afirma Reuters. En este caso, parece que no están consiguiendo vender tantos electrodomésticos en mercados emergentes –donde se encuentra China–, ni su negocio de televisores de alta gama les proporciona ya tantas ganancias como antaño.

En un fuerte receso de la economía China y el marco de la guerra comercial con Estados Unidos, no parece que sea el mejor de los momentos para esperar un escenario boyante por parte de los fabricantes móviles en China en particular, pero tampoco por parte de unos gigantes tecnológicos a la baja a nivel mundial en general.